MOVIMIENTO OBRERO

DOCENTES

Las tizas manchadas de sangre III

 

El 4 de abril del 2007 fue asesinado el docente Carlos Fuentealba… hace un año, todo está igual…

Las tizas fueron manchadas con sangre
Parte III

 

Por Elena Luz González Bazán especial para Villa Crespo Digital

 

9 de abril del 2008

El momento previo
La columna de los docentes de ATEN (Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén) era dispersada el miércoles 4 de abril del 2007 por las fuerzas represivas. A eso de las 10 de la mañana, utilizando balas de goma y gases lacrimógenos llevaban adelante una cacería en la zona del corte, la intersección de las rutas nacionales 22 y 237.


Carlos Fuentealba iba de acompañante en un automóvil que ya se retiraba del lugar. Escuchó que el vidrio trasero del vehículo estalló. Se había roto por un culatazo. Al girar para ver qué pasaba recibió una descarga de la escopeta lanza gases, directo en su cabeza, lo que provocó profundos cortes, conmoción e intoxicación por la sustancia del gas. Al retirarlo del auto ya estaba desvanecido.
El director del Hospital Regional Castro Rendón, Dr José María Tappa, le decía a los docentes congregados en el lugar que el estado de Carlos Fuentealba era crítico, porque "había perdido mucha sangre y debido a las lesiones que presentaba requirió varias intervenciones neurológicas". El directivo informaba que el paciente "sufrió heridas en la cabeza; una fractura-hundimiento de la calota craneal que hace necesaria su descompresión como para resolver la situación desconociéndose hasta tanto evolucione si se va a poder resolver".


Los docentes, los pobladores neuquinos, el país siguió atentamente lo acaecido con Fuentealba, mientras medio millar de docentes manifestaban frente a la gobernación repudiando el accionar de Jorge Sobisch.

Por su parte, el titular de CTERA, Hugo Yasky, anuncia la medida de fuerza: Jorge Sobisch, "ha franqueado todos los límites al ordenar esta brutal represión policial y de hombres armados de civil contra los docentes". "Sobisch es cultor de la mano dura, precisamente es su deporte predilecto apalear docentes y trabajadores públicos pero esta vez hay un maestro gravemente herido y otros docentes con diversos golpes", resaltó Yasky.


El titular de la CTERA y de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) manifestaba al periodismo el envió una nota al Ministerio del Interior para que garantizara ¨la seguridad de los manifestantes en Neuquén y que se evite cualquier acción que pueda agravar el conflicto". Una actitud de repudio que un año más tarde fue dejada en el olvido.

Su muerte
Carlos Fuentealba herido de gravedad durante una represión policial, sobrelleva esas horas entre la angustia, el clamor y el deseo de que se restablezca. La muerte cerebral fue anunciada a las 18 horas, quitándose el respirador artificial a las 23 horas, el 5 de abril del 2007, tal lo confirma una fuente médica.


Al conocerse el dictamen de muerte cerebral, "será desconectado el respirador. No se puede hacer nada más", revela a la prensa el médico a cargo de la dirección del hospital Castro Rendón, Sergio Román.


En ese momento confirma que la familia del profesor determinó donar sus órganos. Fuentealba tenía 40 años, su deceso se debe al impacto de una granada de gas lacrimógeno lanzada por la policía, de esta forma terminó con la cabeza deshecha y desfigurado.


Finalmente el 6 de abril a las 17 horas el cuerpo de Carlos Fuentealba fue enterrado, rodeado por sus familiares y amigos.


No se pudo realizar ni la ablación de órganos ni la cremación del cuerpo tal lo deseado por sus allegados. El doctor Sergio Román, indicó que era imposible llevar adelante esa medida porque Fuentealba "tuvo una prolongada reanimación y fue politransfundido". "Recibió veinte unidades de sangre, lo que hace imposible que sus órganos puedan ser donados", explicaba el profesional.
Entonces sus familiares se inclinaron por la opción de cremar su cuerpo y llevarlo a Junín de Los Andes, lugar de nacimiento de Fuentealba. Pero tuvo que ser desestimado, esto también, por la causa judicial.


En este sentido, el juez de la causa, Cristian Piana, informa que se había realizado la autopsia al cadáver de Fuentealba aunque no brinda detalles de los resultados porque no contaba con "el informe forense completo".

La muerte de Fuentealba es una deuda pendiente…
Un testigo denunciaba sobre las implicancias del asesinato del maestro. El testigo encontrado el 5 de abril del 2007 en la ruta que une Neuquén con Centenario.
La información rezaba así: ¨Poco después de conocido el deceso de Fuentealba, en el Hospital Provincial "Castro Rendón" de Neuquén, el padre de Gonzalo Pablo Arroyo se presentó ante la prensa para denunciar que desde esa mañana no sabía el paradero de su hijo. "Yo le mandé un mensaje a mi hijo hoy a la mañana y me respondió; estoy mejor. Gracias y después a la tarde mi nuera me manda un mensaje diciendo, Gonzalo se rayó y se fue", relató. Precisó que "salió de su casa sin documentos, sin el celular, sin plata, sin nada, como estaba vestido".


"Me había dicho que tenía miedo por su familia, por su casa y estaba muy alterado. Tengan en cuenta que estuvo medio minuto en una cámara de gas", sostuvo, en alusión a la granada de gas lacrimógeno disparada contra el interior de su vehículo que ocasionó la muerte de Fuentealba.

Gonzalo declaró ante la Fiscalía que investiga el ataque a Fuentealba y es un testigo clave. En un relato efectuado a la agencia Télam de lo sucedido dijo que a su compañero "le tiraron a la cabeza" y se mostraba consternado por lo sucedido.

Otro testimonio sobre el final de Fuentealba la da el docente neuquino, Gabriel Pillado, profesor de Geografía y director de un colegio secundario de Neuquén, quien afirmaba aquella mañana que el proyectil de gas lacrimógeno impacta en la cabeza de Carlos Fuentealba esto fue " a dos metros del auto". Así declaraba a Radio Continental: "Ha sido una jornada trágica la de ayer y quiero aclarar que el proyectil no cayó, fue disparado a dos metros de distancia del auto y esos proyectiles se disparan hasta 300 metros de distancia".


Los docentes fueron reprimidos con balas de goma y gases lacrimógenos cuando se disponían a cortar la ruta 22, en Neuquén, en el marco de un reclamo de aumento salarial. "Nosotros hemos tomado fotos y filmado al policía que ha disparado contra el compañero y realmente fue una situación terrible", relató Pillado.


El docente dijo que la granada "explotó dentro del auto provocando la asfixia y posiblemente la muerte del compañero Carlos Fuentealba por el impacto que le provocó en la cabeza y el aplastamiento de la masa encefálica", dijo Pillado. "Cuando saqué a Carlos del auto, después de haber terminado de romper el vidrio de atrás, te puedo decir que el estado del compañero era muy, muy grave y la policía, con Carlos muriéndose en el asfalto en el piso nos seguía tirando, gases y agua con camiones hidrantes y no dejaba pasar a las ambulancias para socorrer a Carlos", sostuvo. "Lo único que quiero decir, pedir a Dios es que Carlos se salve, que salga de esta, cosa que no creemos por el parte médico, porque no puede ser que estos señores que le pagamos el sueldo con nuestros impuestos, puedan seguir usando armas tan impunemente durante tanto tiempo", dijo el docente aquel 5 de abril del 2007.

Un docente de verdad…
Carlos Fuentealba era delegado gremial del CPEM N° 69, además de ser un docente muy querido por sus compañeras y compañeros, el alumnado en general. Un hombre humilde y tímido, nunca intervenía en las asambleas pero era un luchador muy comprometido, confirmaron sus colegas.


En su juventud había trabajado de obrero para poder pagar su educación como docente, con militancia en el MAS, un partido en el que militó hasta 1993.
Muchos se acercaron al hospital, dirigentes partidarios, docentes y pueblo en general. Estaba casado y tenía dos hijas de 10 y 14 años. "Es un tipazo, todos lo queremos, es una persona solidaria que se preocupa por la situación de los maestros y los chicos", sostenía Gaspar Silva, uno de sus compañeros.

"Fuentealba era un ser queridísimo en la escuela"
Sus alumnos lo habían elegido como "el mejor profesor del colegio".
Esta muerte conmocionó a la provincia. Con un nudo en la garganta y los ojos llenos de lágrimas, la directora escolar Patricia Varela dio la noticia de la muerte de Carlos Fuentealba, "un ser queridísimo en la escuela", según indicó la docente. "Era un tipo bárbaro, sencillo, muy consecuente con sus principios, con sus valores", relató Varela, visiblemente acongojada. La directora destacó que al docente "le gustaba trabajar en lugares donde la situación social era difícil", y recordó que entregaba mucho de su persona en cada proyecto que iniciaba. "No sabemos cómo vamos a superar todo esto", lamentó la directora, mientras mostraba la fotografía de un hombre alto, morocho, de ojos oscuros y cara amigable, rodeado de sus alumnos. "La mujer de Carlos me pidió que hablara de él como hombre, como persona, por eso estamos difundiendo su rostro porque, con lo que pasó, lo han dejado sin rostro", señaló.


Según detalló Varela, el docente era el principal sostén económico de su familia, formada por su esposa Sandra (también docente) y sus dos hijas, de 14 y 10 años. "Una familia que se ha derrumbado", lamentó la directora.


El docente, definido por todos como "un tipazo", era profundamente apreciado por sus compañeros y alumnos, en el colegio secundario del humilde barrio Cuenca XV de la capital provincial. Al enterarse de su muerte, sus compañeros de trabajo rompieron en lágrimas en la puerta del hospital, mientras recordaban que el año pasado Fuentealba había sido elegido por sus alumnos "el mejor profesor del colegio".


Su hermana Hilda contó que "Carlos estudió humildemente, sufriendo para llegar a ser maestro y toda su vida quiso serlo".


La hermana del docente asesinado en Neuquén, Carlos Fuentealba, afirmaba que el profesor "murió luchando por mantener a sus hijos" y aseveró que va a "luchar para que se haga justicia por el asesinato".


"Soy inválida pero voy a luchar con todas mis fuerzas para que se haga justicia porque mi hermano era una gran persona y murió luchando por un salario y por mantener a sus hijos", señaló Hilda Fuentealba a la prensa local.

"La bronca mía es con todos los políticos porque ellos mandaron a matar y el gobernador Jorge Sobisch es el culpable porque prometió mucho cuando hizo la campaña pero ahora niega todo, y no es fácil ser maestro", agregó Hilda Fuentealba, quien reside en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires hace más de 10 años.

Los docentes mantienen el corte
Los docentes de Neuquén resuelven mantener los piquetes en los puentes de Neuquén-Cipolletti y Centenario-Cinco Saltos durante todo ese fin de semana largo, y que en un plenario posterior evalúe otras medidas posibles.

En tanto, desde la Confederación General de Trabajo (CGT) anunciaban que ese lunes 9 de abril se llevaría adelante una jornada de duelo con un paro de una hora para repudiar la violencia que provoca la muerte de Fuentealba y por la fuerte represión en Salta. Vale aclarar que cuando llamaron al paro, aún Carlos Fuentealba no había sido declarado muerto.

Por la presión social que implicó esta muerte, la Confederación de Trabajadores de la Educación de Argentina convoca para el lunes 9 de abril a un paro nacional de 24 horas, en rechazo a la violenta acción policial. A la medida de fuerza se sumó la Central de Trabajadores Argentinos, y la CGT Confederación General del Trabajo que llama a paros de una hora por turno.

En tanto el gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, acepta que la policía había actuado por sus órdenes expresas de reprimir, pero sostiene que él no se hacía responsable por "los excesos" de una persona, aún sin identificar. También declara que tenía "en sus manos" las renuncias de funcionarios de su gabinete y que aún se desconoce la identidad del policía responsable de balear al docente. En ese momento el presidente Néstor Kirchner hace conocer su "profundo dolor, pena y pesar" por el fallecimiento del docente neuquino Carlos Fuentealba y repudia "la violencia y represión como formas para enfrentar las protestas"., la actitud presidencial no tenía correlato con otros hechos acaecidos anteriormente, en ese sentido el secuestro de Jorge Julio López, en realidad la dolorosa asesinato de Carlos Fuentealba es utilizada políticamente ya que el gobernador Sobisch resultaba ser un adversario político del poder kirchnerista
Kirchner agrega que ¨la política desde el gobierno nacional es de "persuasión y disuasión" y en ese sentido recordó que siempre se dispuso de policías desarmados para las manifestaciones como una forma de prevención¨.

 

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