Una raza de médicos sanitaristas: Ramón Carrillo

La medicina al servicio del pueblo


Por Elena Luz González Bazán especial para Villa Crespo Digital

 

24 de marzo del 2008. Actualizado 8 de marzo 2016

"Solo sirven las conquistas científicas sobre la salud
si éstas son accesibles al pueblo"

El Ministerio de Salud Pública de la Nación fue creado durante el gobierno de Juan Domingo Perón, en esta etapa y esencialmente en la planificación del primer plan quinquenal se establecieron la creación de 80.000 camas, esto implicó la construcción y puesta en marcha de una infinidad de hospitales públicos a lo largo y ancho del país.

El responsable de esta política de Estado fue el doctor Ramón Carrillo.
Al frente de Salud Pública se crearon una infinidad de hospitales, salas de primeros auxilios, se erradicó el paludismo y otras enfermedades endémicas, se combatió el dengue, el mal de Chagas, la tuberculosis y otras enfermedades de difíciles consecuencias y con una población vulnerable por su nivel de pobreza, escasa alimentación a base de proteínas, además, se bajaron los elevados niveles de mortandad infantil.

Esta es su historia…
Indudablemente hablar de Ramón Carrillo, para más de uno resulta un nombre sonoro, pero para muchos significa un nombre no conocido. Es que este prestigioso médico neurocirujano y sanitarista de nuestro país fue en 1946 el primer Ministro de Salud Pública.

 

Ramón Carrillo nació el 7 de marzo de 1906 en la ciudad de Santiago del Estero, siendo el primero de once hermanos.


Este santiagueño, seguramente, hoy sentiría un gran dolor por la situación social que pasa su provincia y gran parte de todo nuestro norte argentino, se preguntaría donde quedaron aquellas grandes campañas contra el paludismo, contra enfermedades endémicas que se terminaron en estos gobiernos y que fueron obra de una labor mancomunada entre miles de trabajadores de la salud, una política del Estado Nacional, el nuevo contenido que tenían los planes quinquenales sobre la salud, la prevención, el ataque de las epidemias, la erradicación de las viviendas insalubres y el mejoramiento de los canales acuíferos. La provisión de agua potable, el tendido de cloacas, obras de infraestructura en las zonas más alejadas y con graves problemas epidémicos.

Una medalla de oro para su vocación…
Hace sus estudios primarios y secundarios en su ciudad natal, con vocación ya manifiesta viaja hacia Buenos Aires e inicia su carrera de medicina, en la Universidad de Buenos Aires. Es magistral, obtiene en forma brillante, en 1929, la Medalla de Oro al mejor alumno de su promoción.

Las enfermedades que se erradicaron
Frente a la cartera de Salud Pública y Asistencia Social de la Nación logra una obra que no ha podido ser emparejada. Llevó a cabo acciones que no tienen parangón hasta nuestros días. Si debemos hablar de revolución sanitaria, Ramón Carrillo la diseñó y la impulsó.


Aumentó el número de camas existentes en el país, de 66.300 en 1946 a 132.000 en 1954, cuando se retira.


Erradicó, en sólo dos años, enfermedades endémicas como el paludismo, con campañas sumamente agresivas.


Hizo desaparecer prácticamente la sífilis y las enfermedades venéreas.
Disminuyó el índice de mortalidad por tuberculosis de 130 por 100.000 a 36 por 100.000.


Terminó con epidemias como el tifus y la brucelosis.
Redujo drásticamente el índice de mortalidad infantil del 90 por mil a 56 por mil.
Esto se logró con la denominada y conocida medicina preventiva, algo que no se lleva adelante en la actualidad. Todo esto se alcanzó porque se diseñó una organización hospitalaria completa.


Se llevaron a cabo y se tomaron conceptos como la "centralización normativa y descentralización ejecutiva".


Debemos destacar, y afirmado por los reconocidos especialistas en la materia, uno de ellos, don Floreal Ferrara, que esto nada tiene que ver con la descentralización que se realizó en los últimos años a nivel hospitalario en nuestro país, que sólo responde a fines meramente económicos impuestos por los mercados.

El andar majestuoso del Tren Sanitario
Este Tren Sanitario fue inaugurado por Evita, y tuvo un antecedente anterior, el recorrer de otro tren sanitario y que utilizó ese otro gran médico que fue Salvador Mazza, que pasó parte de su vida luchando contra la vinchuca, ellos fueron parte fundamental para liquidar las enfermedades.


En boca de su amigo Floreal Ferrara que contará como Carrillo daba fundamental trascendencia a, por un lado, el contenido integral que tenía de la medicina, y por otro, lo importante que debía desarrollar y atender el Hospital Público. La cirugía como cuestión principal y aspectos como la maternidad, por ejemplo, debían quedar en lo que llaman la periferia de la atención. Esto era saber utilizar los recursos humanos y económicos.


El 21 de octubre de 1947 Perón presenta ante el Congreso de la Nación el Primer Plan Quinquenal, 1947-1952 donde se proyectan la construcción de 80.000 camas.

El debate entre Carrillo y Evita
Ramón Carrillo, nuevamente en la voz de Floreal Ferrara, era un hombre, esencialmente de Estado, y cuenta que le comentaba sobre sus diferencias con Evita: ¨Nosotros decimos que el hospital es del Estado y Evita dice que son del pueblo¨.


Independientemente de las diferencias, la caída del peronismo nos dejó con la salud en manos de la oligarquía, y el Estado fue degradando la salud y el pueblo fue perdiendo su base esencial de salud para todos.


Ramón Carrillo ha sido, premeditadamente, olvidado de los anales de la Salud Pública, de la medicina sanitaria, de la lucha contra las enfermedades endémicas y de una medicina organizada e integrada. De un plan de salud para todo el país.
Sin embargo, a pesar de esos olvidos planeados, Don Ramón Carrillo está en el cariño, recuerdo y enseñanzas de aquellos que a lo largo y ancho del país reivindican su trayectoria y se pronuncian como hombres y mujeres influenciados por Ramón Carrillo. Vaya un homenaje sentido al médico argentino, de Santiago del Estero.


Porque como decía Carrillo, frente a la miseria, los microbios son pocas causas…

 

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