PERSONAJES                            

Otro hombre de Villa Crespo: el tango y la poesía

 

Celedonio Flores

 

Producción de Villa Crespo Digital // Breve Biografía / Tangos

Sus pibes no lloran por llorar, ni piden masitas, ni chiches, ni dulces... ¡Señor! Sus pibes se mueren de frío y lloran, hambrientos de pan...

Soñando con triunfos y locas quimeras, partimos un día con rumbo a parís, llevando la gloria de la primavera en nuestra bohemia, amable y feliz...

Celedonio Flores

CELEDONIO FLORES

 

9 de diciembre del 2014 *

 

Nace el 3 de agosto de 1896, en Villa Crespo, Capital Federal. Muere el 28 de julio de 1947 en el mismo barrio que lo vio nacer.
Escritor, poeta, periodista, locutor y boxeador argentino, célebre creador de poemas lunfardos y tangos como "Mano a mano" (1923), "El bulín de la calle Ayacucho" (1925), "Malevito" (1926), "Mala entraña" (1927), "Viejo smoking" (1930), "Canchero" (1930) y "Pan" (1932).

 

Tangos prohibidos por las dictaduras cívico militares en Argentina


 Gorriones - Celedonio Flores / Eduardo Pereyra


La noche, compadre, se ha ido a baraja
y pinta la guía del sol en el cielo.
La luna, es la bruja fulera que raja
y el sol, una rubia que se suelta el pelo.
 
 El sol es la diana que trae la alegría
 la suave alegría de la vida nueva
 la pilcha caliente que se pone el día
 cuando sale triste de su obscura cueva.
 
 El sol es el poncho del pobre que pasa
 mascando rebelde blasfemias y ruegos
 pues tiene una horrible tragedia en su casa
 tragedia de días sin pan y sin fuego.
 
 Nosotros gorriones del hampa gozamos
 su amistad sincera en días de farra

 ¡Qué importa la guita si adentro llevamos
 el alma armoniosa de veinte guitarras!
 
 Nosotros cantamos con nuestra miseria
 el himno a los libres del verso sonoro
 sin tenerle envidia al canto de histeria
 del pobre canario de la jaula de oro.
 
 Nos queman las alas las luces del centro
 por eso el suburbio tranquilos buscamos
 y cuando una pena nos tala por dentro
 cantamos más tristes pero igual cantamos.
 
 La vida fulera, tan mistonga y maula
 nos talló rebeldes como los gorriones
 que mueren de rabia dentro de la jaula
 y llenan las plazas de alegres canciones.
 
 Marchamos sin orden, sin rumbo marchamos
 sin que el desaliento nos clave sus garras
 ¡Qué importa el camino, si adentro llevamos
 el alma armoniosa de veinte guitarras!

 

Audacia (1926)

Me han contado y perdonáme que te increpe de este modo
que la vas de partenaire en no sé qué bataclán,
que has rodao como potranca que la pechan en el codo,
engrupida bien debute por la charla de un bacán.

Yo no manyo francamente lo que es ser la partenaire
aunque digan que soy bruto y atrasado... ¡Que querés!
No debe ser nada bueno si hay que andar con todo al aire
y en vez de batirlo en criollo te lo baten en francés.

Después dicen -y este dato, -que querés!, me desconsuela,
pues viene de los muchachos que te han visto trabajar-
que salís con otras minas a llenar la pasarela
y a cantar, si lo que hacen se puede llamar cantar.
Vos, que no tenés oído ni para el Arroz con Leche...
¡Y cantabas La Morocha como número 'e atracción!
¡Quien te viera tan escasa de vergüenza y de peleche
emprenderla a los berridos cuando suena un charlestón!...

Te han cambiado, pobre mina... Si tu vieja, la finada,
levantara la cabeza desde el fondo del cajón
y te viera en esa mano tan audaz y descocada
se moría nuevamente de dolor e indignación.
Vos, aquella muchachita a quien ella, santamente
educó tan calladita, tan humilde y tan formal...
Te han cambiado, pobre piba... Te engrupieron tontamente,
bullanguera mascarita de un mistongo carnaval...


* Primera versión del trabajo: abril del 2009, corregida el 3 de agosto del 2010

 

FUENTES: gobierno porteño, propias y de Lilia Sierra.

 

Caracteres: 3605

my widget for counting
contador

Usuarios Online