HISTORIA

JUAN MANUEL DE ROSAS

 

8 DE DICIEMBRE

 

Por Elena Luz González Bazán especial para Villa Crespo Digital 

 

JUAN MANUEL DE ROSAS GOBERNADOR DE BUENOS AIRES

8 DE DICIEMBRE DE 1829

 

8 de diciembre del 2010

 

El caudillo y terrateniente Juan Manuel de Rosas llegó al gobierno de la provincia de Buenos Aires, aún no existía una ciudad capital. Buenos Aires colonial hacía de cabecera de las provincias.

Es así que el gobierno de Juan Manuel de Rosas se extendió hasta el 17 de diciembre de 1832, momento en que lo debía suceder el general Juan Ramón Balcarce, que ocupaba el ministerio de Guerra y Marina.

 

Rosas regresará, al gobierno y parte del poder de aquellos tiempos, el 7 de marzo de 1835, hasta que la batalla de Caseros, en 1852, le pondrá fin a su largo gobierno.

 

En el final de 1829 la provincia vivía un estado de agitación, lo real es que las guerras intestinas, Luego de declarada la Independencia se vivirá la convulsión durante más de dos décadas.

En ese momento aún persistían los ecos del asesinato del gobernador Dorrego, en manos del General Lavalle un año antes. Después que el gobernador interino Viamonte (nombrado a fines de agosto después del pacto de Barracas) restituyera a la Junta de Representantes destituida por Lavalle. De esta forma se allanó el camino para que Rosas fuese el gobernador. Uno de los primeros actos de Juan Manuel de Rosas fue decretar los funerales de Estado a Manuel Dorrego, haciendo traer sus restos desde Navarro.

 

Por su lado, Rosas llegará de la mano de las clases altas, era terrateniente y tenía conexiones con familias de terratenientes, fundamentalmente ganaderos, y de los sectores populares que vieron en él a alguien capaz de garantizar la paz y el orden.

Para avalarlos le fueron otorgadas las facultades extraordinarias.

 

De acuerdo con las esperanzas puestas en Rosas, la Junta de Representantes le dio el título de "Restaurador de las Leyes e Instituciones de la Provincia de Buenos Aires".

El 4 de enero de 1831 Rosas firmará el Pacto Federal, se trataba de una alianza ofensiva-defensiva en la que Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, provincias que se comprometían a defenderse; principalmente este pacto tenía como objetivo poner un freno a la expansión del unitarismo encarnado en el general Paz.

 

La inesperada captura de Paz por un tiro de boleadoras de un soldado de López, el 10 de mayo, provocó un repentino cambio. Lamadrid se hizo cargo del ejército unitario, y fue vencido por Quiroga en la batalla de La Ciudadela, el 4 de noviembre, junto a la ciudad de Tucumán. Así terminó la Liga del Interior. En los meses siguientes se irían adhiriendo las provincias restantes al Pacto Federal: Mendoza, Córdoba, Santiago del Estero y La Rioja en 1831. Al año siguiente, Tucumán, San Juan, San Luís, Salta y Catamarca.

 

En el tema del despotismo de Juan Manuel de Rosas se divide la biblioteca de historiadores y políticos, quienes lo defienden a capa y espada y quienes son sus más acérrimos enemigos. De un lado, la justificación a la actitud tomada con el bloqueo anglo francés, por el otro, la utilización de la mazorca como la policía, en aquel tiempo, más violenta. Sumado a quienes debieron abandonar estos territorios por la persecución que sufrieron.

 

Por esto y mucho más, la administración de Rosas fue un gobierno con políticas de carácter despótico y otras con características progresistas. Algunas de las últimas fueron:

la fundación de pueblos,

la reformas del Código de Comercio,

la reglamentación de la autoridad de los jueces de paz de los pueblos del interior y

la firma de tratados de paz con los caciques, con lo que se obtuvo una cierta tranquilidad en la frontera.

 

Pero, por otro lado,

se reglamentó la obligatoriedad a utilizar la divisa punzó y

se sancionó la ley de imprenta, en la que todo texto que quisiera ser publicado debía pasar antes por el gobierno y allí se decidía el permiso de publicación.

 

Rosas utilizó con generosidad las facultades extraordinarias mientras duró la guerra con la Liga del Interior. Terminada la guerra se hizo una gran campaña por la devolución de las facultades extraordinarias, Rosas acabó por ceder en esa ocasión. El 6 de diciembre de 1832 terminaba su período de gobierno. Rosas tuvo la intención de continuar con la condición, se presume, de gobernar con las facultades extraordinarias. Sin obtenerlas, Rosas renuncia ante la insistencia de la Junta que en tres veces le pide que acepte su reelección.

 

Discurso de Rosas luego de ser derrotado en la batalla de Caseros

3 de febrero de 1852

"Creo haber llenado mi deber con mis conciudadanos y compañeros. Si más no hemos hecho en el sostén de nuestra independencia, nuestra identidad, y de nuestro honor, es porque más no hemos podido".

 

FUENTES: varias y calendario porteño.

 

Caracteres: 4786

contador de visitas
contador visitas

Usuarios Online