HISTORIA

DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

 

LA MANSIÓN DE ROSAS

 

Por Elena Luz González Bazán especial para Villa Crespo Digital  

 

OTRO EDIFICIO  MÁS CONVERTIDO EN ESCOMBROS

 

5 de febrero del 2015 *

 

3 de febrero de 1899

 

Demoler la mansión o caserón de Juan Manuel de Rosas fue un objetivo político de la generación de los 80. Ese edificio debía quedar como museo, como testimonio del pasado nacional. Por las mismos y enconados objetivos literal y prácticamente se derribó se tiró abajo, se demolió, como en este siglo se destruyó la Residencia presidencial donde vivieron Perón y Evita.

 

En este caso, muchos años después de ser vencido Rosas en Caseros, se resolvió que aquel Patrimonio Cultural de Argentina transitara el camino de los escombros malditos.

 

 

Fue durante la intendencia de Adolfo Bullrich, entre 1898 y 1902, durante el gobierno de este personaje, que se decide demoler la mansión rosista, era indudablemente uno de los monumentos, de los edificios más importantes de Buenos Aires, conocido como San Benito de Palermo. Estaba ubicado en el actual Parque 3 de febrero, que dicho sea de paso, ha ido perdiendo espacios verdes a manos de la construcción, también de grandes mansiones, pero estas no pertenecen a Rosas. La fecha tampoco es casual, es cuando el rosismo es derrotado por Urquiza y las fuerzas de la Confederación.

 

LA MANSIÓN QUE MANDÓ A CONSTRUIR ROSAS

Los trabajos en el actual barrio de Palermo, Comuna 14, se inician en 1834, cuando el Restaurador de las Leyes era rey y señor, era una zona baja, arcillosa, inundable y con cardos. No se construían residencias en esa zona, sino en los altos, mirando al Río de la Plata.

Por tal motivo, el terreno se rellenó con tierra negra de los alfalfares que Rosas tenían en el Bajo Belgrano. Como había que nivelarlo, durante 24 meses, utilizó su poder para que miles de carretas trasladaran tierra desde Belgrano y Recoleta, en ese momento, por supuesto eran zonas inmensamente despobladas.

 

Asimismo, es dable conocer que esta es la zona que perteneció al sector que Garay dedicó a las chacras o chacaras, hasta que Juan Domínguez Palermo las unificó. Las mismas iban desde los actuales barrios de Retiro hasta Belgrano.

 

Terminado el trabajo de relleno y acarreo de materiales, comenzó la construcción de la residencia. La dirección de la misma fue encargada al constructor José Santos Sartorio, reputado como uno de los más importantes de Buenos Aires.

 

Su edificación comenzó en 1836 y durante cinco largos años se le colocaron los mejores materiales. En 1841, terminada la obra arquitectónica era un caserón que combinaba el estilo de la estancia rural con la residencia mediterránea.

 

La mansión tenía las siguientes dimensiones: 78 por 76 metros, prácticamente un cuadrado, con patios interiores y rodeados de galerías, con techo de azotea y baranda de hierro, con un pabellón también rectangular en cada vértice.

En los cuatro vértices se construyeron cuatro torreones de estilo similar; uno de ellos dedicado al culto de San Benito.

Por fuera, la rodeaban jardines, animales exóticos y cultivos.

Los muros fueron construidos con ladrillos; los techos de madera; y los pisos de baldosas fueron cubiertos por exquisitas alfombras.

 

Tenía 16 habitaciones que daban a un gran patio y se comunicaban a través de amplias galerías. Además, tenía una capilla.

Se construyó un ambiente que fue el salón de fiestas, este y las habitaciones de la hija del Restaurador, Manuelita, daban a la actual avenida Libertador.

El dormitorio de Rosas miraba al río.

 

La decoración de los ambientes era con muebles de caoba, cortinados de seda, muchos espejos y con un predominio del color rojo.

 

Se organizaron grandes fiestas, estas a cargo de Manuelita, y fue lo que caracterizó la época, porque el baile fue el elemento de estas tertulias.

 

Era un caserón de estilo romántico, con gusto europeo donde había ese gran parque que fue lo que se conservó, era abierto para que todos los que desearan pudieran pasear por él.

La impresionante colección de animales fue vértice para que se habilitara el primer Zoológico de Buenos Aires.

 

 

 

 Esta casa fue sede del gobierno entre 1841 y 1852.

 

El caserón estaba ubicado en las actuales avenidas Libertador y Sarmiento.

Planteada su destrucción, debido a que sus materiales eran de excelente calidad, se tuvo que utilizar dinamita para destruirlos y destrozar la residencia.

 

Fue considerada la mejor casa de América por el orden y cuidado con que se la mantenía.

 

Luego de la caída de Rosas fue utilizada por Justo José de Urquiza, posteriormente tuvo otros destinos hasta su demolición.

 

Sarmiento peleó por el Parque 3 de Febrero y la barbarie conservadora dinamitó y tiró un monumento histórico abajo, no se trata de una defensa de Juan Manuel de Rosas, sino del patrimonio histórico que nos pertenece.

 

En 1858, a pesar de su deterioro se realizó allí la Primera Exposición Agrícola; más adelante la residencia sirvió como sede de la Escuela de Artes, Oficios y Arquitectura; cuartel del Colegio Militar y, luego, edificio de la Escuela Naval.

 

El 3 de febrero de 1875 se inaugura el parque  3 de FEBRERO y en 1899 los gobiernos decidieron hacerla explotar y terminar con una parte del Patrimonio Cultural de Buenos Aires.

 

FUENTES: gobierno porteño, oni edu internet, fuentes propias. / Primera versión publicada el 7 de febrero del 2010. Corregida y ampliada.

 

Caracteres: 5327

Usuarios Online    

contador de visitas contador visitas

  T {temp}
ST {st}
{estado_actual}
H {hum}
P {pre}
vis {vis}
vie {vie}