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2015

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"¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir 'amor, amor', y que debían los pueblos pedir como piden pan".

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COMUNAS PORTEÑAS / COMUNA 1

VILLA RODRIGO BUENO
ENTRE LA PRECARIEDAD Y LA MUERTE
A más de un mes y medio de la muerte de Gastón Arispe Huamán

Por Elena Luz González Bazán especial para Villa Crespo Digital

18 de abril del 2015

Su precariedad está a la vista, cercana a Puerto Madero, en ella viven, aproximadamente unas 4.800 personas.
En ese lugar murió Gastón Arispe Huamán cuando calló a un pozo ciego.
Esto fue el 9 de marzo pasado.

Flora Huamán, su mamá, denunció que su hijo de 13 años falleció en ese pozo ciego en construcción y que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tardó un mes en tapar el hueco -a pesar de que en la misma casa vive su nieta de 3 años- y que todo sigue igual en el barrio. Gastón tenía 13 años.

En la zona, como es de esperar hay aguas servidas bajando por los pasillos, casas en peligro de derrumbe y riesgo eléctrico permanente por la ausencia de servicios básicos, que la Justicia ordena y la Ciudad elude mediante apelaciones, afirmó.

Luego sostuvo: “Yo vivo acá hace 14 años y desde entonces se pide luz, gas, agua, cloacas. Me vi forzada a hacer el pozo ciego porque el viejo se rebalsaba y no quería que me pasara como a mis vecinos, que les había cedido el piso: tenía terror de que un día me estuviera bañando y todo se venga abajo”, explicó Flora Huamán.

Gastón Arispe Huamán era su hijo menor y falleció trágicamente el pasado 9 de marzo tras asistir a su segundo día de clases.
Lo que intentaba Gastón era rescatar a un gato, el niño habría intentado bajar con una escalera apoyada a una de las paredes del pozo, que habría cedido haciéndolo caer al fondo del hueco, de unos 4 metros de profundidad.
Tal como la describe Flora, la situación del barrio se parece mucho a una trampa mortal porque, por un lado, no se proveen de los servicios básicos y los camiones desagotadores de la UGIS (Unidad de Gestión e Intervención Social dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico del Gobierno porteño) no pasan con la frecuencia necesaria.

De tal forma, la policía no les permite entrar materiales al barrio para construir ellos mismos lo que necesitan, y el personal del SAME no quiere entrar al barrio cuando hay una emergencia, como ocurrió con Gastón, a quien los propios vecinos tuvieron que llevar en andas hasta donde estaba estacionada la ambulancia, a 200 metros de la casa, perdiendo un tiempo precioso.
“El gobierno de la Ciudad no nos deja pasar materiales, la UGIS nunca te contesta cuando los llamas y entonces uno se ve obligada a hacer el pozo, como puede”, contó.
Y lo mismo ocurre con el resto de los servicios. De hecho, el año pasado murió una niña de 5 años en el mismo pasillo, cuando su casa se incendió producto de un cortocircuito generado por las precarias conexiones eléctricas tejidas sobre el barrio.

De Gastón cuenta que “era un ser humano muy valioso, amante de los animales y del deporte”, cuya muerte es de lo más absurda porque “no es que mi hijo estuviera enfermo y puedo decir ‘pobrecito, Dios se lo llevó para que no siga sufriendo”.
“A mí me dejaron muerta en vida, gracias a las autoridades, empezando por el Gobierno de la Ciudad que nos tratan como si no fuéramos seres humanos”, afirmó en diálogo con la Agencia oficial Télam.

Si bien hubo promesas efectuadas por el titular de UGIS, Carlos Pedrini, el nuevo pozo ciego aún hoy no está en funcionamiento y recién un mes después de la muerte de Gastón terminaron de tapar la boca, tras una semana de esperas, idas y vueltas que terminaron con Flora en una guardia por un cuadro de hipertensión.

DECLARACIONES
GUSTAVO MORENO, asesor Tutelar

“La situación en el barrio es de extrema gravedad y vulnerabilidad, tenemos varios problemas que venimos judicializando hace años, pero lamentablemente sin ninguna respuesta del Gobierno de la ciudad”, dijo el asesor Tutelar ante la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Tributario Nº 1, Gustavo Moreno, quien tiene la representación de los niños del barrio en lo vinculado a la urbanización.

También dijo que en octubre del año pasado la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario revocó el fallo que ordenaba urbanizar la villa Rodrigo Bueno, ubicada en Costanera Sur y donde viven unas 3 mil personas, la mitad de ellos menores de edad.
El gobierno de la Ciudad viene apelando también todas las medidas cautelares que ordenaron la provisión, con frecuencia y continuidad, de los servicios básicos.

“Es una vergüenza, a todos los vecinos de la villa nos asombra que un político que pretende ser Presidente apele el agua potable para los chicos para no cumplirlo”, dijo.

LOS CHICOS

El funcionario explicó que los niños que viven en la villa están expuestos a dos problemáticas fundamentales: “la falta de agua y cloacas, que es evidente e inmediato, y otro que es el plomo en sangre que tienen los chicos” por el cementerio de autos de la Policía Federal que estaba en un predio contiguo, cuyo suelo no ha sido remediado.

“Esto tendría que estar urbanizado hace mucho tiempo. Y si no lo quieren hacer, que expliquen por qué van a urbanizar un barrio privado en las mismas condiciones, como es el que financia la empresa IRSA” y se construiría en la ex Ciudad Deportiva de Boca, dijo.

MARINO SOSA, Junta vecinal

Marino Sosa, es miembro de la junta vecinal del barrio y comentó que “el tema de los pozos ciegos es muy complicado porque la mayoría están dentro de las casas con el riesgo de que puedan derrumbarse las viviendas” o contaminar a sus habitantes, porque la necesidad hace que “muchas veces se construyen ‘a como salga’ y no hay ningún control.

“No hay un interés político de mejorar la situación social, urbana y sanitaria de parte del Gobierno de la ciudad”, sentenció.

El 20 de marzo pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos analizó la problemática del asentamiento porteño; donde expuso Diego Armando González, uno de sus habitantes, el ministerio Público de la Defensa porteño, donde hablaron sobre la vulnerabilidad de las 3600 personas que habitan ese asentamiento. La audiencia fue la primera que el organismo internacional que convocó para que se tratara la situación de los derechos económicos, sociales y culturales de los habitantes de asentamientos precarios de la región.

UN POCO DE HISTORIA

La villa comenzó a formarse en un espacio de la Reserva Ecológica.
Este predio dividido en cuatro sectores o manzanas había hacia el 2001: 356 personas.
2010: 1.800
Pero hay otras estimaciones que hablan de 3.600 personas en la actualidad; y otras, que dan los referentes barriales de 4.800 habitantes con un crecimiento del 200 por ciento, lejos de las 1.795 personas que reflejaba el último censo. Son cuatro manzanas, y hay edificaciones de hasta tres pisos. Muchos de sus habitantes trabajan en restaurantes y hoteles de Puerto Madero.
Entre 2001 y 2010 creció un 412 por ciento.


A modo de corolario y reflexión

La Villa Rodrigo Bueno es una realidad incontrastable, la muerte de Gastón y anteriormente de una niña en el mismo pasaje es real.

Los chicos tienen plomo en sangre, las condiciones sanitarias son realmente vergonzosas…

Las apelaciones del gobierno porteño dejan una pregunta ¿Cómo se puede apelar la provisión de los servicios básicos?

¿Si hay dinero para urbanizar un barrio privado en el ex predio del club Boca Juniors?

FUENTES Y FOTOS: Nueva Ciudad, La Nación, Perfil, Télam, TN y fuentes propias.

Producción compartida con Haydeé Dessal.

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