Los libros no están hechos para pensar, sino para ser sometido a investigación.

Umberto Eco

 
2015

PÁGINA PRINCIPAL / MAPA DEL SITIO / BUSCADOR DE NOTICIAS

Jueves, 16 Junio, 2016 18:21
 
 

Si supiese qué es lo que estoy haciendo, no le llamaría investigación, ¿verdad?

Albert Einstein

EL TIEMPO EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

  T {temp}
ST {st}
{estado_actual}
H {hum}
P {pre}
vis {vis}
vie {vie}

"¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir 'amor, amor', y que debían los pueblos pedir como piden pan".

FEDERICO GARCÍA LORCA

HISTORIA / LA GUERRA DE LAS MALVINAS

LA GUERRA DE LAS MALVINAS

ARA GENERAL BELGRANO

LEY 2001 CABA / HISTORIA DEL CRUCERO / HUNDIMIENTO / ACCIONES COORDINADAS DE BÚSQUEDA

Producción de Villa Crespo Digital

2 de mayo del 2015 *

Buenos Aires, 26 de abril de 2001

La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sanciona con fuerza de Ley

Artículo 1º.- Establécese en todas las escuelas dependientes del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el día 2 de Mayo de cada año como "Día de los Tripulantes del Crucero A.R.A. GENERAL BELGRANO".
Artículo2º.- Inclúyase en el calendario escolar la realización de actividades recordatorias del hundimiento del Crucero A.R.A. General Belgrano y sus tripulantes fuera del área de exclusión, por un submarino británico, violando normas internacionales.
Artículo3°.- Dispóngase en todos los establecimientos educativos que la bandera permanecerá izada a media asta en homenaje a los muertos por el hundimiento del Crucero A.R.A. General Belgrano, ocurrido el 2 de mayo de 1982.
Artículo4º.- Derógase la Ordenanza 51.481/97.
Artículo5°.- Comuníquese, etc.
JORGE R ENRIQUEZ
JUAN MANUEL ALEMANY


LEY Nº 586
Sanción: 26/04/2001
Promulgación: Decreto Nº 694/2001 del 18/05/2001
Publicación: BOCBA N° 1199 del 24/05/2001

Memoria
Se conmemora el hundimiento del Crucero General Belgrano


Crucero General Belgrano.

El 2 de mayo de 1982, el Crucero General Belgrano, fue alcanzado fuera de la zona de exclusión declarada por los británicos por dos torpedos disparados por el submarino nuclear inglés HMS Conqueror, después de haber embarcado más de 9.000 toneladas de agua por sus vías, el navío se hundió tras casi una hora de agonía.
Sus supervivientes fueron rescatados después de afrontar una larga odisea en alta mar, con aguas heladas y fuertes vientos antárticos, entre los días 3 y 4 de mayo. De los 1.093 tripulantes del glorioso crucero perecieron 323.

Historia: Crucero General Belgrano

El Crucero ARA General Belgrano fue construido en los EE.UU. y pertenecía ala clase Brooklyn, sirviendo en la Marina de los EE.UU. bajo el nombre de USS Phoenix. Se puso en construcción el día 15 de abril de 1935 y fue botado el 12de marzo de 1938.
A su entrada en servicio fue destinado a la Flota del Pacífico y estuvo presente durante el ataque japonés a Pearl Harbour.
Durante la segunda guerra mundial, y bajo pabellón estadounidense, sirvió en las campañas de Guadal canal, Salomón y Filipinas. Tras la Segunda Guerra Mundial fue dado de baja pasando a la reserva naval. En 1950 el Gobierno de la República Argentina compró por cuatro millones de dólares los cruceros ligeros Phoenix y Boise, siendo renombrados, respectivamente, como ARA 17 de octubre y ARA 9 de julio. Puestos en perfectas condiciones operativas, fueron entregados formalmente a la Armada Argentina el día 12 de abril de 1951.
El día 16 de noviembre de 1951zarpó el ARA "17 de octubre" rumbo a su base Argentina de Puerto Belgrano a donde llegó el 5 de diciembre. La plena vida operativa de este crucero en la Armada Argentina comenzó en 1952, formando parte de la escuadra de cruceros, y ese mismo año el buque recibió el Pabellón de Combate. El General Belgrano participó, en 1955, en el derrocamiento del gobierno del General Perón.
Ese mismo año, el navío que pasó a llamarse ARA General Belgrano, nombre con el que continuó su largo y buen servicio a la Armada Argentina. En 1968 se reincorporó al servicio después de una amplia modernización en la que se le dotó de dos rampas de mísiles antiaéreos Sea-Cat.
La gloria del General Belgrano llegó durante la Guerra de las Malvinas. Después de largos años de negociación entre la República Argentina y el Reino Unido para que Argentina recuperara la Soberanía de estas y otras islas, el gobierno argentino decidió recuperar las islas mediante una acción aeronaval.
El día 2 de abril de 1982 las tropas argentinas desembarcan en las Malvinas ocupando su capital Puerto Argentino. La reacción inglesa no se hizo esperar y la flota inglesa zarpó hacia las Malvinas.
El General Belgrano con varios destructores tenía su base de operaciones en el puerto de Ushuaia, en la Patagonia. Cuando se supo la composición de la flota inglesa el crucero General Belgrano y los destructores ARA Bouchard y ARA Piedra Buena, con otras unidades auxiliares, recibieron orden de concentrarse en la Isla de los Estados. El día1 de mayo de 1982 el grupo operativo del Belgrano (TG 79.3) comenzó su avance hacia las Malvinas actuando de pinza sur en una operación en la que participaba el Portaaviones ARA "25 de mayo" como pinza norte.
Sin embargo, el día 2 de mayo, a las 06 horas, el Alto Mando argentino decide retrasar la operación y ordena al grupo del Belgrano virar y dirigirse hasta la zona denominada Área Julián.
A las 16 horas, cuando el crucero General Belgrano navegaba zigzagueando, fue alcanzado por dos torpedos disparados por el submarino nuclear inglés HMS Conqueror. A pesar de los desesperados intentos por salvarlo, y después de haber embarcado más de 9.000 toneladas de agua por sus vías de agua, el navío se hundió tras casi una hora de agonía. Sus supervivientes fueron rescatados después de afrontar una larga odisea en alta mar, con aguas heladas y fuertes vientos antárticos, entre los días 3 y 4 de mayo.

De los 1.093 tripulantes del glorioso crucero perecieron 323, entre ellos dos civiles (los cantineros) que optaron por permanecer embarcados aún cuando no tenían obligación de ello.



HORA 16.01 - 2 DE MAYO

Mientras a bordo del Crucero se comenzaba a vivir una real emergencia a partir de 16.01 hs., en las otras dos unidades en la zona también se comenzaría a transitar por una situación crítica y singularmente inédita, que fue intensificándose a medida que corrían los minutos.
Una típica bruma y el adelanto del crepúsculo vespertino, parecían achicar las siluetas que se movían en conserva. Recuérdese que se navegaba en una formación con estaciones aleatorias, que en la práctica significaban no mantener posiciones relativas rígidas, sino en constante variación, tanto en marcación al guía, como en la distancia que los separaba.
Pasados unos minutos y sin que ninguna evidencia pronosticara un cambio inmediato de la situación, a bordo del Destructor ARA Bouchard (D-26) se escuchó un fuerte golpe sobre el casco, como el impacto de un torpedo. El Comandante ordenó rápidamente largar esa información por radio al Crucero y al Destructor ARA Piedra Buena (D-29).
La ligazón con el Crucero (C-4) no se pudo lograr pero el mensaje lo recibió el otro Destructor pasadas las 16.05 hs. Se estimó entre las posibles causas que lo sucedido podría ser el impacto de un torpedo que no explotó. Se insistió en dar a conocer esta novedad al CGT.79.3 por ser una emergencia de combate. Se pasó a la comunicación por foco de señales con C-4, en medio de pésimas condiciones de visibilidad. Ello determinó, en los instantes posteriores, que el intercambio de destellos fueran sólo resplandores sin sentido.
En los destructores se redobló la escucha a través de contramedidas electrónicas, en busca de emisiones propias o extrañas, sin resultados positivos. Lo mismo sucedió con los sonares, que no acusaron contactos o rumores hidrofónicos.
De la revisación interior del casco del D-26, no aparecieron averías visibles, pero no había dudas de que el fuerte golpe había sido producido por un agente exterior. Claro que ese agente, bien podría haber sido una concusión debido a la onda explosiva de los torpedos que hicieron impacto en el Crucero. Dependiendo de la posición de las napas de agua, puede existir una canalización que deje transitar la onda sonora por muchas millas, manteniendo intensidad.
La silueta del Crucero se mantenía sobre el horizonte, tras un manto nebuloso, pero persistía la imposibilidad de ligazón radioeléctrica, indicativa de problemas en la generación de energía. No se distinguían columnas de humo, ni se habían escuchado otras explosiones a distancia, pero se evidenciaba que no estaba usando sus máquinas, por el solo hecho de su posición estable en los plottings de los destructores.

Comenzaron así los destructores una serie de movimientos tácticos doctrinarios, mientras el Comandante del Destructor ARA Piedra Buena y a su vez Segundo en Comando Táctico del Grupo de Tareas 79.3, disponía la transmisión de un mensaje de alta prioridad al Comandante de la Fuerza de Tareas 79, informando acerca de la situación en la zona y solicitando apoyo aéreo. Los tres buques podrían pasar a estar bajo una emergencia operativa cuyos resultados eran imprevisibles y era vital darlo a conocer al Comando Superior que se encontraba fuera del sector de operaciones.
Pienso que ese concepto llevó a los escalones de Comando a asumir un ataque de submarino nuclear. Y que todo el GT.79.3 estaría involucrado en sus consecuencias. De manera que se encaminaron acciones inmediatas de apoyo a ese sector.
Mientras esto sucedía a nivel operacional del teatro, en el plano local se perdía todo contacto visual entre el Crucero y los otros buques. Habían pasado pocos minutos desde el torpedeamiento y la noche había adelantado su manto negro como presagiando acontecimientos futuros.

EVIDENCIAS DEL HUNDIMIENTO

Aproximadamente a 17 hs. el eco radar se debilitó, como influido por la mala propagación e inmediatamente desapareció de las pantallas. La pasmosa realidad vista como desde una etérea dimensión, fue que precisamente a esa hora desaparecía la estructura del Belgrano, sobre la superficie del mar.
Y ya no habría más eco radar. No por culpa de las ondas, sino por falta de objeto reflector
A esa misma hora, se dispuso que la Escuadrilla Naval de Exploración efectuara búsqueda sobre la superficie del mar que rodeaba el último punto dato del Crucero. Estaban dispuestos hombres y máquinas, cuando la meteorología se mostró francamente desfavorable. Se avecinaba temporal.

Ese mismo estado del tiempo fue el que frenó el avance de los destructores a menos de 10 nudos, en los movimientos que estaban efectuando sobre el punto dato.

En esa emergencia que aun no estaba del todo clara, se destacó al Aviso ARA Gurruchaga (A-3) a la zona de operaciones, en apoyo del C-4.
Lo que estaba sucediendo en aquella zona del mar argentino, obligaba a los Comandos superiores a discernir sobre suposiciones y disyuntivas. Es que sobre el punto dato podrían estar merodeando submarinos enemigos, listos a un ataque. Con ello aparecían dos alternativas tácticas. Los propios ingleses deben recordar las acciones durante la Segunda Guerra Mundial, en la que fueron directos y damnificados protagonistas de lamentables episodios, durante las operaciones de rescate de náufragos.
La decisión fue disponer los medios posibles para ayuda, corriendo el riesgo que los buques de apoyo podrían ser hundidos.
La decisión final puede calificarse como riesgosa y hasta de no recomendable académicamente, pero primó el factor humano, dentro de un contexto de guerra poco convencional hasta el momento. El desarrollo posterior confirmó el acierto de la decisión y el beneficio que significó.
No por ello debemos dejar de pensar hasta dónde hubieran llegado las críticas, si el resultado hubiera sido desfavorable. Pero ese riesgo es lo que justamente identifica y jerarquiza la sagrada función del Comando, sobre cualquier otra actividad profesional

ACCIONES COORDINADAS DE BÚSQUEDA

En los mismos momentos que en el Atlántico Sur se movilizaban medios de búsqueda y rescate, se produjo una comunicación telefónica entre los presidentes argentino y peruano, que fue posteriormente muy comentada.
Eran las 03.00 hs. del 3 de mayo cuando el presidente argentino le informó al presidente peruano que, a 19.00 hs. de la tarde anterior, se iba a reunir la Junta Militar para tratar la propuesta de paz peruana, pero que ello se vio tremendamente afectado y trastrocado por el ataque al Crucero ARA General Belgrano. El presidente peruano le expresó su profunda indignación por esa acción, especialmente por creer que había un entendimiento tácito de que mientras hubiera posibilidad de negociación, los ingleses se abstendrían de cualquier acto agresivo. Después de un intercambio de opiniones, se reiteró que el hundimiento del Crucero hacía dejar de lado todo análisis y razonamiento para rever la propuesta de paz, ya que este hecho era trascendente psicológica y políticamente, más allá de lo militar, para la Nación Argentina.

Las comunicaciones siguientes fueron cursadas dentro del contexto de una operación de búsqueda y rescate de gran magnitud, en pleno frente de guerra. En las páginas impresas hay un mayor desarrollo y aquí se hacen constar algunas de ellas por el especial significado que representan para la situación que se vivía. Los números que componen la notación de cada párrafo significan los dos primeros el día, los dos siguientes la hora y luego los minutos.

MES DE MAYO DE 1982

030910: avión Neptune de la Aviación Naval 2-P-111 avista gran mancha de combustible sobre el mar. La mancha aparecía como una lengua de 300 metros de ancho por 18 Km de largo. Es el primer indicio concreto de la ocurrencia de la tragedia.
031000: la visibilidad tiende a mejorar. La separación entre los buques de rescate tiene una línea de búsqueda que se lleva a 5 millas. El peligro de ataque sigue latente y esos buques están en aguas donde existe la presunción de submarinos enemigos. Por esa razón el avión Neptune lanza sonoboyas que podrían llegar a detectar -con muy alto grado de azar- al incursor.
031240: el 2-P-111 avista un objeto amarillo flotando en 55° 44' Sur y 60° 40' Oeste, que es difícil de confirmar por el estado del mar muy agitado y por una reiteración en la falta de visibilidad. Esa información vital es evaluada a bordo del Piedra Buena y se determina que su rumbo a partir del punto dato habría sido 130° y su velocidad 1,6 nds. Ello es coherente con el abatimiento producido por el fuerte viento durante la noche, que predominó sobre la deriva de la corriente de Malvinas. La mancha de petróleo avistada, también había seguido ese rumbo. Se dispone para el avión una búsqueda en espiral, a partir del objeto amarillo. Se preveía con toda razón que se estaba muy cerca del desenlace. Pero era impredecible lo que habría de encontrarse...

AVISTAJES Y MANIOBRAS DE RECUPERACIÓN

El esfuerzo desplegado por las unidades navales y aeronavales en un trabajo de coordinación, comenzó a dar los resultados deseados, sobre aquel océano infinito y encrespado.
Confirmada la existencia de balsas en un amplio radio, aún faltaba saber si esas embarcaciones, tenían tripulantes con vida...

Los hechos en sus aspectos de mayor relevancia en la escena de búsqueda, fueron los siguientes:
031315: el 2-P-111 avista balsas en 55° 55' Sur y 60° 40' Oeste. El D-29 se encuentra en ese instante a 30 millas.
031330: el avión informa 15 balsas avistadas y hacia esa posición se dirigen los tres buques que están en la tarea de búsqueda.
031355: Aun estando relativamente cerca entre sí, a cada balsa le es imposible distinguir otra cercana, dada la altura del oleaje que forma una verdadera pared.
031436: el D-29 comunicó haber avistado balsas por la banda de babor.
031437: el D-26 informó que también avistó balsas por babor y cinco minutos después se acercó a la primera.
031450: los buques comenzaron sus maniobras de rescate, con condiciones de mar sumamente desfavorables. El viento de 32 nudos en aumento creaba una fuerte marejada y se hacía más riesgosa, lenta y delicada cada maniobra.
031720: el Piedra Buena informó el resultado del rescate hasta ese momento: A-3 : 3 balsas recogidas - 40 sobrevivientes / D-26: 2 balsas recogidas - 42 sobrevivientes / D-29: 5 balsas recogidas - 42 sobrevivientes - 1 vacía
031730: los aviones estimaron 30 balsas más a flote, cuando ya las condiciones de luz impedían visualizar la superficie del mar. Los buques prosiguieron con toda intensidad su misión de rescate, alentados por el alto número de sobrevivientes
032200: los destructores sufrieron averías por el temporal. El D-26 tuvo problemas con radar y sonar. Se vio imposibilitado de parar máquinas, porque los turbos de circulación de los condensadores tenían semitapadas las aspiraciones de agua de mar, debido a los elementos residuales de las balsas como cáñamos, ropa, salvavidas, restos de flotadores, etcétera. Ello dificultaba enormemente la tarea de ese buque.
032230: el D-29 resultó con flexión estructural del montaje I, con fisura en tanque de combustible y problemas en el material electrónico. Poco debe agregarse, para imaginar la violencia con que el mar austral trataba a esos equipos de trabajo. No obstante, la dirección del esfuerzo se mantuvo en todo momento, aun recibiendo señales de presencias aéreas y submarinas enemigas en la zona.
040146: el A-3, con un ingenioso pescante de maniobra rápida, y la ductilidad de un casco muy apto para esta misión, había rescatado ya 16 balsas, con más de 300 hombres, entre los que se contaban 7 heridos graves.
040400: el A-3 recogió la que sería la última balsa de ese grupo. En ella estaba el Comandante del Crucero.
040530: el aviso A-3 ya tenía colmada su capacidad y se lo destacó hacia el puerto de Ushuaia.
040715: se incorporó a la búsqueda y rescate, el Transporte Polar Bahía Paraíso (B-1)
040845: hasta ese momento se habían rescatado 38 balsas. El helicóptero del B-1 realizó vuelos para transportar 10 heridos graves desde el D-29 al buque hospital.
041000: el B-1 rescató su primera balsa desde el arribo a la zona de operaciones. La meteorología se había modificado y el sol infundía una sensación benéfica a todos los que estaban en ese teatro. El viento tendía a la calma, como arrepentido de las difíciles horas que obligó a vivir poco antes.
041250: el B-1 recuperó una balsa con cuatro cadáveres. Poco después otra balsa, con tres cadáveres. Desgraciadamente éste fue el resultado en esas dos balsas escasamente pobladas,
041300: el Piedra Buena inició la carrera hacia Ushuaia, con sus rescatados. El número total de sobrevivientes había superado ya los 700 hombres. Ello configuraba un resultado asombroso dadas las condiciones contra las que se debió luchar desde el mismo momento del torpedeamiento.
041600: el Bouchard, luego de realizar un rastreo más alejado sin encontrar otras balsas, inició su regreso a Ushuaia con los ya rescatados.
041630: quedó en la zona el Bahía Paraíso. Su misión era proseguir la búsqueda hasta tener la absoluta seguridad de la inexistencia de balsas.
041800: las unidades que se dirigían a Ushuaia, dieron el parte definitivo y detallado de los rescatados, su situación y estado. Ello permitió coordinar mejor la recepción de todo ese personal.
050530: arriba a Ushuaia el Destructor ARA Piedra Buena.
050700: arriba a Ushuaia el Aviso ARA Gurruchaga.
051400: arriba a Ushuaia el Destructor ARA Bouchard
Día 5: un avión Electra de la Aviación Naval realizó una amplia búsqueda por toda la zona de mar, mientras el helicóptero del B-1 realizó circuitos controlados desde el buque.
Día 6: el B-1 repitió el barrido de zona e incluso volvió a investigar todo objeto flotante. Las operaciones navales y aéreas de las últimas 40 horas sirvieron para ratificar la inexistencia de más tripulantes del Crucero, vivos o muertos, sobre la superficie de las aguas del Atlántico Sur. Cuatro días de intensa búsqueda y rescate, habían llevado a la certeza absoluta sobre ello.
072235: se dio por finalizada la búsqueda por mar y se dispuso el regreso a Ushuaia del B-1, llevando a su bordo personal rescatado.
090100: el B-1 tomó muelle de Ushuaia, transportando los últimos sobrevivientes y 18 muertos. En el puerto de Mar del Plata fueron desembarcados posteriormente otros tres cadáveres, por parte del pesquero Belokamensk. Todos ellos habían sido sacados del mar varios días antes.
Día 9: se dieron por finalizadas las operaciones aéreas de búsqueda, después de 7 días. Todo había sido barrido e investigado hasta la saturación.

El siguiente cuadro muestra la distribución del personal del Crucero ARA General Belgrano a bordo de los buques de rescate. En el número de fallecidos se incluyen los que murieron después de tomar puerto los buques.

DISTRIBUCION DE TRIPULANTES SEGUN BUQUES DE RESCATE
Buque de rescate Sobrevivientes Fallecidos Total %
A-3 Aviso ARA GURRUCHAGA 363 2 365 46
B-1 Buque Polar
ARA BAHIA PARAISO 70 18 88 11
D-26 Destructor ARA BOUCHARD 64 0 64 8
D-29 Destructor ARA
PIEDRA BUENA 273 0 273 34.5
Pesquero BELOKAMENSK 0 3 3 0.5
TOTAL 770 23 793 100.0

EL ÚLTÍMO PUERTO

Trescientos tripulantes del Crucero habían quedado en aquellas aguas del Atlántico Sur, marcando como la luz brillante de un faro lejano, el rumbo de los Héroes de la Patria en el mar.
Veintitrés de aquellos valientes están en suelo argentino, como prueba de esa ofrenda.
Setecientos setenta son los que pueden prestar el testimonio de aquella gesta, y lo harán porque tienen
¡corazón para sentir,
alma para vivir y
coraje para recordar!

Dijimos al comenzar esta cronología, que la ofrecíamos como un simple y sencillo, pero ferviente homenaje a todos los que contribuyeron a salvar vidas del Crucero ARA General Belgrano. Pasaron por el relato, medios y unidades que de ninguna manera cierran las listas. Todas sus dotaciones constituyen parte indivisible de un importante capítulo de la historia naval argentina y representan a todo un resto de personas, marinos o no, que dieron su cuota de amor, idoneidad y valor para contribuir con aquel fin. En muchos casos, la ayuda fue hacia el alma de quienes no pudieron llegar a Destino...

FUENTE: Territorio digital

Publicado por primera vez el 27 de marzo del 2009.

Caracteres: 21.392

Usuarios Online  

  T {temp}
ST {st}
{estado_actual}
H {hum}
P {pre}
vis {vis}
vie {vie}