Los libros no están hechos para pensar, sino para ser sometido a investigación.

Umberto Eco

 
2015

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EL TIEMPO EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

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"¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir 'amor, amor', y que debían los pueblos pedir como piden pan".

FEDERICO GARCÍA LORCA

HISTORIA / LA BATALLA POR BUENOS AIRES

INVASIONES INGLESAS / LA BATALLA POR BUENOS AIRES

LO QUE SE LLAMÓ LA BATALLA POR BUENOS AIRES

5 DE JULIO DE 1807

Por Elena Luz González Bazán especial para Villa Crespo Digital

24 de junio del 2015 *

La invasión de 1806 había concluido para sus comandantes y fuerzas militares inglesas, Home Riggs Popham y William Carr Beresford durante 1806 llegan al Río de la Plata y con 1.685 efectivos se apoderan de la ciudad virreinal.
A partir de este instante, la organización colonial se alteró. El poder español que estaba representado por el virrey Rafael de Sobremonte quedó cuestionado porque no pudo armar la resistencia y la defensa de la ciudad. Si bien, como está claro en las fuentes históricas, tuvieron avisos desde el 18 de junio de ese año. (Ver La Reconquista de Buenos Aires).

Esta recuperación queda en manos de los ejércitos formados y esencialmente por las milicias populares. Algo que la historiografía oficial de antes y ahora no quiere analizar y dar como base esencial de aquella reconquista.
Quienes se destacarán son Santiago de Liniers y Juan Martín de Pueyrredón, pero, los cuerpos de milicianos por casta elegirán sus propios jefes, las forma de elegirlos serán en asambleas y lo que hoy denominamos como formas democráticas.

En tal sentido, la ciudad se militariza y de alguna forma se establece un tipo de servicio militar obligatorio para los varones de entre 16 y 50 años. Santiago de Liniers queda a cargo como capitán general, mientras que el virrey, frente a una opinión pública que lo rechazaba, se retira a Montevideo, antes había huido a Córdoba desde donde intentaría organizar la Reconquista, algo que nunca sucedió.

En el caso de los ejércitos ingleses no se habían retirado. Una flota navegaba aún en las aguas del Río de la Plata, y los hombres británicos se reorganizaban en el actual Uruguay. Desde Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, se acercaban refuerzos que había solicitado Popham antes de la derrota y Londres, al enterarse de la ofensiva de la ciudad envía dos flotas con más de 7 mil hombres bajo el mando de Samuel Auchmuty y Robert Craufurd.
Los recién llegados al Río de la Plata quedan bajo las órdenes de John Whitelocke.

El 28 de octubre de 1806 iniciaron el ataque a Montevideo y la ocuparon rápidamente, sin una defensa adecuada por parte del ejército virreinal, muchos de sus hombres desertaron.

Esto fue suficiente en Buenos Aires para saber que los británicos no tardarían en regresar a la ciudad.
El 3 de febrero de 1807 Santiago de Liniers, que se encontraba en Colonia, dio batalla a los invasores pero fue derrotado y tuvo que regresar a Buenos Aires para organizar la resistencia.
El 10 de febrero, el Cabildo reunido destituyó a Sobremonte y el poder quedó en manos de Liniers. Whitelocke llegó al Río de la Plata, el 10 de mayo.

La actitud de los ingleses fue buscar ganarse a los coloniales de Buenos Aires, pero no lo lograron. Los porteños a través de un diario local les mostraron rechazo, según relataría más tarde el mismo militar inglés.

El 28 de junio las fuerzas inglesas desembarcaron en Ensenada sin resistencia. En la ciudad, Santiago de Liniers alentaba a las milicias porteñas a enfrentar a los invasores.

El primer choque fue el de la Plaza Miserere, donde los locales fueron derrotados y perseguidos. Martín de Álzaga, alcalde de primer voto, negando cualquier posibilidad de rendición, dispuso que las fuerzas criollas se concentraran en la Plaza Mayor, lo que hoy es Plaza de Mayo y que la defensa se dispersara en casas y azoteas, con la participación de toda la población.

El 5 de julio se produce la batalla mayor. Los invasores tenían la orden de avanzar con las armas descargadas para no disparar sobre los civiles escondidos. El plan inglés era llegar a la línea del río y tomar puntos estratégicos, plazas, hospitales e iglesias, para luego conquistar el Fuerte (hoy Casa de Gobierno). Mientras los británicos intentaban avanzar, fueron atacados desde las azoteas con balas y granadas, pero también con elementos caseros más rústicos.

Las crónicas de la época detallan una batalla cruenta con una gran cantidad de bajas. Las columnas inglesas fueron reducidas por el Regimiento de Patricios que comandaba Cornelio Saavedra y, como último recurso, se refugiaron en la Iglesia de Santo Domingo donde muchos fueron aniquilados por los criollos. Dos días después, el 7 de julio, John Whitelocke capituló con Liniers y se dispuso el abandono inmediato de todos los invasores del Río de la Plata.

Previo a todo esto, el 27 de junio de 1806, los ingleses arribaban por primera vez a nuestras costas porteñas.
Era conocida ya la política del imperio Británico, tenía un plan de invasión hacia nuestras costas, así se afirma, y el resultado fueron dos invasiones.

El 25 de junio las fuerzas británicas al mando de William Carr Beresford llegan hasta la actual costa de Quilmes en la provincia de Buenos Aires.

En esta puja que llevaba adelante Inglaterra, encontraba a España más preocupada por su realidad, esto era el avance de las fuerzas napoleónicas y lo que sería posteriormente la ocupación de Napoleón Bonaparte en suelo español.
En tal sentido, conociendo la situación y el contexto político, no envía ayuda significativa y dejó a la ciudad a su suerte.
La flota de Beresford había sido advertida desde Uruguay a principios del mes y durante los siguientes días rozó las costas del sur de la ciudad. Al día siguiente, el virrey Sobremonte envió tropas coloniales al encuentro de los ingleses, que fueron derrotadas.
Luego intentó sostener el avance en puente de Gálvez, hoy Pueyrredón, con fuerzas militares y civiles, sin suerte frente a los 1.600 británicos.
La ciudad se rinde el 27 de junio y Beresford toma posesión del fuerte de Buenos Aires y Sobremonte huye hacia Luján, desde donde intentó reorganizar el poder y el ejército virreinales.
Los ingleses desfilaron por la plaza Mayor e izaron la bandera de su país.

LAS MEDIDAS DE LOS INGLESES

• Beresford mantuvo en sus cargos a los funcionarios porteños,
• decretó la libertad de comercio
• y la reducción de aranceles como medidas para ganar el favor de los porteños.
• Ambas órdenes respondían, sin embargo, a ganar las vías comerciales sudamericanas que estaban en manos españolas.

Por otro lado, los ricos comerciantes en Buenos Aires que estaban favorecidos por el sistema del monopolio impuesto en el virreinato, y que se sintieron afectados por las nuevas medidas, reaccionaron y comenzaron a organizar la reconquista.

La Reconquista fue lograda 46 días después de la permanencia británica en la ciudad, que dejó como consecuencia un nuevo actor en la política porteña de entonces: las milicias urbanas, primero formadas por españoles, criollos, así se quiso, pero luego aparecieron todas las castas, negros, pardos, mestizos, y esto le dio otro perfil a la reconquista y, a aquellas jornadas de la historia nacional y de nuestro continente.

A partir de 1809, pasó a ser un cuerpo netamente criollo que tendrá una participación muy destacada en las jornadas de mayo del año siguiente, pero esto fueron los criollos, las otras milicias fueron disueltas.

FUENTES: varias y propias.

Primera versión publicada el 4 de julio del 2010. Corregida, actualizada y ampliada.

Caracteres: 7209

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