Los libros no están hechos para pensar, sino para ser sometido a investigación.

Umberto Eco

 
2016

PÁGINA PRINCIPAL / MAPA DEL SITIO / BUSCADOR DE NOTICIAS

Jueves, 7 Enero, 2016 13:11
 
 

Si supiese qué es lo que estoy haciendo, no le llamaría investigación, ¿verdad?

Albert Einstein

 

 

EL TIEMPO EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

  T {temp}
ST {st}
{estado_actual}
H {hum}
P {pre}
vis {vis}
vie {vie}

 

"¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir 'amor, amor', y que debían los pueblos pedir como piden pan".

Federico García Lorca

“Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos”.

Sir Francis Bacon

HISTORIA / SALUD / FIEBRE AMARILLA 1871

FIEBRE AMARILLA

UN ATAQUE CERTERO

Por Elena Luz González Bazán especial para Villa Crespo Digital

FIEBRE AMARILLA EN LA CIUDAD

7 de enero del 2016

El 27 de enero de 1871 pasó a la historia de esta ciudad como el momento más duro en materia de salubridad.
Los hombres del proyecto nacional, de la conformación del Estado, de la inmigración para suplantar a indígenas y gauchos como manode obra, deben enfrentarse a la fiebre amarilla.

Ese 27 de enero se detecta el primer caso y de ahí la muerte se enseñoreo sobre la Ciudad de Buenos Aires. Es importante aclarar que aún no se había logrado la federalización y que ésta ciudad fuera la Capital de la República Argentina.
Fue una epidemia que se llevó la vida de 14.000 personas, estuvo entre la población durante 140 días, aproximadamente.

Las clases dominantes habían ido vendiendo y abandonando sus residencias en la zona céntrica de la ciudad, y estas residencias convertidas en conventillos de mala muerte que fueron los testigos vivientes de cómo golpeó a los habitantes de los barrios del sur de la ciudad, donde se concentraba la mayor parte de los pobladores.
De todas formas, esto no implicó que otros espacios fueran asolados por la epidemia.

CRECIMIENTO POBLACIONAL Y FALTA DE VIVIENDAS

Además de la falta de viviendas dignas, no había infraestructura básica y necesaria para abastecer a los pobladores.
Inexistencia de cloacas
Agua potable
Espacios de atención sanitaria
Basura acumulada a cielo abierto
Estas y otras realidades fueron vértice…

El rápido crecimiento de la población terminó desbordado la infraestructura de las viviendas que no estaban preparadas para resistir ese aumento, pero no había políticas de Estado, no había preocupación por la situación social, económica y de salubridad y medio ambiente de las miles de familias que vivían en la ciudad laboral.

Los miembros de la clase alta se habían trasladado al norte, transformando estos lugares en sus residenciales: estas zonas como Belgrano, la actual Barrio Norte y en menor medida Flores, porque esa zona estaba dedicada a quintas de fin de semana o lugares de paseo de los sectores más acomodados o bien fueron sus residencias permanentes. Ya en ese período una parte de esas clases ricas habían construido sus fincas de fin de semana en Floresta, no en vano, el primer tramo del Ferrocarril del Oeste, llega, en 1857 hasta Floresta.

FIEBRE AMARILLA

CONVENTILLO / ENFERMOS EN UNA PIEZA DE CONVENTILLO

 

Volviendo a la epidemia. La cantidad de muertes registradas colmaron la capacidad del Cementerio del Sur (ubicado donde hoy se encuentra la plaza “Ameghino”) y en gran medida también ocurrió lo mismo con el Cementerio de la Recoleta, lo que obligó a habilitar un nuevo espacio: el cementerio de la Chacarita, en el actual Parque Los Andes, limite entre los actuales barrios de Chacarita y Villa Crespo.

La epidemia de fiebre amarilla, además de las consecuencias fatales y el desarrollo del norte y el deterioro de toda la ciudad laboral, con las consecuencias de mortandad, que también pegó en las clases acomodadas, ya que se abastecían de trabajadores de esta ciudad laboral, hizo que reflexionaran y decidieron algunas medidas y el emprendimiento de infraestructura necesaria.

En el mismo 1871, en la plaza “Lorea” se construyó el primer gran tanque de agua, con capacidad de 1.000 m3. Al poco tiempo se creó un organismo estatal que sería el precedente de Obras Sanitarias de la Nación y, en 1874, el ingeniero Bateman inició la construcción de la red de distribución de agua que, en 1880, proveía a la cuarta parte de la ciudad.

De todas formas la problemática de la famosa cuestión social, no se tomó en cuenta hasta fines de siglo y principiando el siglo XX.

Es importante destacar que la masa inmigratoria más importante arreció entre 1880 a 1914.

FUENTES: Varias y propias

Caracteres: 3767

 

Usuarios Online  

 

my widget for counting
contador